miércoles, 29 de marzo de 2017

La saetas en Semana Santa



La saeta es un canto religioso tradicional interpretado fundamentalmente en las procesiones de Semana Santa en España, especialmente en Andalucía y algunas zonas de Extremadura, Castilla La Mancha y Murcia.

En el siglo XIX, Antonio Machado definía las saetas como "cancioncillas que tienen por principal objeto traer a la memoria del pueblo, especialmente en los días del Jueves y Viernes Santos, algunos pasajes de la pasión y muerte de Jesucristo (...) coplas disparadas a modo de flechazos contra el corazón de los fieles".

Las saetas cantadas actualmente son las llamadas saetas flamencas, que supusieron una transformación producida a finales del siglo XIX, a partir de otras primitivas saetas, más cortas y sobrias de estilo, que aún se pueden oír en algunos pueblos andaluces. La saeta flamenca presenta dos variantes principales: la saeta por seguiriyas, que es la más extendida, llamada de este modo porque su carácter y modo musical recuerda a la seguiriya flamenca; la otra es la saeta carcelera, de carácter algo más alegre.

La saeta se canta al paso de las imágenes de una procesión de Semana Santa, frecuentemente desde un balcón bajo. Al comenzar a oírse, y mientras los asistentes buscan el lugar de donde proviene la voz, el capataz del paso manda parar a la cuadrilla de costaleros. El saetero puede ser contratado por alguien de la cofradía titular de la imagen o ser un devoto espontáneo de la imagen deseoso de mostrar su devoción, o su arte. Las saetas son frecuentes al paso de las imágenes por su barrio, unas veces apagadas por el ruido ambiental o por la banda de música y otras en medio del silencio, representan una combinación confusa de sentimiento, arte y devoción.

Este cante, que en su origen sería un rezo, una invocación en voz alta dirigida a la Virgen o a Jesús, es una petición de auxilio o de alguna gracia, como cante ha llegado a transformarse de tal modo que lo que en principio fue una oración sin melodía se ha convertido en uno de los cantes andaluces más sensibles.

Al hablar de la Saeta se suele decir "transformación", y no "evolución", porque este cante se transformó de la noche a la mañana, cuando fue cantado con el estilo de la siguiriya o del martinete.
No se sabe desde cuando se empezó a cantar saetas ni cuando se cantan. Como los toros y el baile flamenco, su historia se refleja a partir del último tercio del siglo XVIII, pero lo más probable es que existiesen antes. 

Resultado de imagen de la saeta partitura

La música en carnaval



Los sonidos son la fuente de energía del carnaval. La música son las alas con las que el espíritu del Carnaval alza vuelo. Cuando empiezan a sonar los primeros acordes el sol brilla más, la cerveza sabe mejor, las caderas se mueven con ritmo y la celebración cobra vida.

El Carnaval es la oportunidad perfecta para una explosión de creatividad musical que gravita alrededor de las competencias de los principales ritmos de carnaval: calipso, marcha y tumba.

Otro ritmo que se oye  es el de las bandas de bronces. Las bandas de bronces son la parte acústica del Carnaval. Estas bandas han señalado el fin de la era de las bandas de acero. Actualmente algunas bandas de acero se unen a la celebración como tributo a la época que inspiró a los primeros talentos locales y cuya influencia aún persiste en las creaciones de Carnaval.

Calipso y marcha
El Calipso es la composición musical típica del Caribe, en compás de cuatro por cuatro, en cuyos textos se hace referencia con gran ironía a diferentes personajes y temas sociales. También se reconoce como tal al baile que se ejecuta al ritmo de esta música.

Es imposible imaginar el carnaval sin calipso y marcha. Son el alma y el corazón del Carnaval. Ambos llegaron con los inmigrantes de las islas británicas y con el tiempo adquirieron un carácter local propio. En el calipso se expresan los pensamientos insinuando, más que de manera directa. Las letras de las canciones abordan desde críticas sociales hasta temas banales. El calipso es como una batalla medieval en la que dos caballeros se enfrentan, no con espadas, sino con acordes y letras. Aunque el calipso nunca ha alcanzado el nivel de reconocimiento que tiene la marcha, el público espera ansioso para oír los ingeniosos versos calipsos.

La marcha es una composición instrumental destinada a marcar el paso reglamentario de la tropa o de un cortejo en ciertas solemnidades. Su origen es militar. Concretamente, la música para marcha es una ornamentación de un ritmo de tambor repetido y regular.

La marcha es el centro del Carnaval. Comienza con una introducción con instrumentos de cobre para crear el característico sonido de la canción. La introducción se repite un par de veces hasta que el momento del desenlace se apodera de la canción con todos los instrumentos de cobre. El giro en la canción pretende animar a las personas a bailar y a unirse al coro de la canción. 

Las marchas más populares de la última década son reconocibles a la distancia, incluso si no puede distinguir bien la música. Basta fijarse en los movimientos de los bailarines saltando en una pierna, agachándose, batiendo las manos o toallas en el aire o haciendo cosas que podrían parecer absurdas.

Las Bandas
Lo mejor de las bandas del Carnaval es que el espectáculo visual es uno con la experiencia musical. Para disfrutar completamente de una Banda de Cobre hay que verla en acción. La naturaleza de la banda es el movimiento; así es como estas bandas personifican la esencia del Carnaval. El golpe de los tambores que las preceden aceleran los corazones
 Resultado de imagen de la musica en carnaval

sábado, 25 de febrero de 2017

Claudio Monteverdi


 Resultado de imagen de claudio monteverdi

Nació el 15 de mayo de 1576 en Cremona.  Se crió en el seno de una familia humilde, su padre fue un barbero. Cursó estudios de música con Marco Antonio Ingegneri, maestro de capilla de la catedral. Con 15 años, compuso su primera obra, un conjunto de motetes tripartitos y en 1605 ya había compuesto 5 libros de madrigales. En 1599 contrajo matrimonio con Claudia de Cataneis. 

En el año 1607 se estrenó Orfeo, favola in musica, su primer drama musical. La partitura de Orfeo contiene 14 partes orquestales independientes. Su siguiente ópera Arianna (1608), cuya música se ha perdido, excepto el famoso 'Lamento de Ariadna', consolidó su fama.

Su mérito como compositor de óperas fue combinar el cromatismo de la seconda prattica con el estilo monódico de la escritura vocal (una línea vocal florida con un bajo armónico simple) desarrollado por Jacopo Peri y Giulio Caccini.

En 1613 fue maestro de coro y director de la catedral de San Marcos de Venecia. También fue maestro de música de la Serenísima República.

Desde entonces compuso muchas óperas, motetes, madrigales y misas. En su música religiosa utilizó gran variedad de estilos que iban desde la polifonía de su Misa de 1610 a la música vocal operística de gran virtuosismo y las composiciones corales antifonales de sus Vísperas, también de 1610, tal vez su obra hoy más famosa. La obra Selva morale e spirituale, publicada en 1640, es un enorme compendio de música sacra.

En 1637 compuso una nueva serie de óperas, de las cuales sólo conocemos Il ritorno d'Ulisse in patria (1641) y La coronación de Poppea (1642).


Falleció el 29 de noviembre de 1643 en Venecia.

Compositores más importantes del Barroco

Resultado de imagen de imagenes barroco en la musica

La música del periodo barroco es el género musical relacionado con una época cultural europea, que abarca desde el nacimiento de la ópera en el siglo XVII (aproximadamente en 1600) hasta la mitad del siglo XVIII (aproximadamente hasta la muerte de Johann Sebastián Bach, en 1750).

Se trata de una de las épocas musicales más largas, fecundas, revolucionarias e importantes de la música occidental, así como la más influyente. Su característica más notoria es probablemente el uso del bajo continuo y el monumental desarrollo de la armonía tonal, que la diferencia profundamente de los anteriores géneros modales.

Algunos de sus instrumentos más comunes son: clave, órgano, violín, viola, viola da gamba, laúd, fagot, violonchelo, flauta. 

Los compositores

Italia

Giovanni Gabrieli (1555-1612) es el principal exponente del Barroco temprano. Su música contiene ya los elementos estilísticos esenciales de la nueva época estética. 

Claudio Monteverdi (1567-1641) es el primer gran compositor del Barroco que inauguró este nuevo género en Italia y Europa. Girolamo Frescobaldi (1578-1643) tuvo gran importancia en el desarrollo de la música para teclado, en particular por sus Toccatas para clavecín. A mediados de siglo, sobresale Giovanni Legrenzi(1626-1690). 

Arcangelo Corelli (1658-1711), Giuseppe Torelli y Alessandro Scarlatti (1660-1725) son los que dominan la escena nacional de la segunda mitad del siglo XVII hasta principios del siglo XVIII. 

Ya en la primera mitad del siglo XVIII, Antonio Vivaldi (1675-1741), Domenico Scarlatti (1685-1757) y Giuseppe Tartini (1692-1770) son los que más sobresalen, representando la cumbre y ocaso barroca de su país.

Alemania

 La obra de Bach está considerada la cumbre de la música barroca, cuyas "Pasión según San Mateo" y el "Clave bien temperado" son cimas de la música occidental. 

El Barroco alemán empezó con la figura de Heinrich Schütz (1585-1672), llamado el padre de la música alemana, el más notable en la primera mitad del siglo XVII alemán. Johann Hermann Schein (1586-1630), Samuel Scheidt (1587-1654) y Michael Praetorius (1571-1621), contemporáneos de Heinrich Schütz, también son bastante notables en esta época. 

En la segunda mitad del siglo XVII, Dietrich Buxtehude (1637-1707) es el más sobresaliente, siendo en 1705 visitado por un joven Bach. Johann Pachelbel (1653-1706), Johann Jakob Froberger (1616-67) y Georg Muffat (1653-1704) destacan asimismo. 

Al cabo entre los siglos XVII y XVIII, Johann Kuhnau (1660-1722), Johann Joseph Fux (1660-1741), Johann Caspar Ferdinand Fischer (c. 1665-1746) y Georg Böhm (1661-1733) son los más prominentes. 

El Barroco alemán, y en general, culminó y dio su máxima madurez, esplendor y cenit en la primera mitad del siglo XVIII con uno de los compositores más importantes de la música universal, Johann Sebastian Bach (1685-1750), que agotó todas las posibilidades de la música barroca. Su obra es la cumbre y ocaso de la música barroca, y marca el fin del periodo en Alemania y en Europa. 

Reinhard Keiser (1674-1739), Johann Mattheson (1681-1764), Johann Adolph Hasse (1699-1783) y Carl Heinrich Graun (1703-59) junto con un joven Händel (1685-1759) -hasta que en 1712 se fue a Inglaterra- son los más destacables junto con Bach. 

Georg Philipp Telemann (1681-1767), junto con Bach, es el músico más importante del Barroco tardío alemán, y marca igualmente el inicio de la transición de la música barroca hacia la música clásica de la segunda mitad del siglo XVIII en su país.

Inglaterra

En Inglaterra el Barroco tarda en desarrollarse hasta la restauración de 1660, siendo John Blow (1649-1708) y su alumno Henry Purcell (1659-95) los más destacados e influyentes en la segunda mitad del siglo XVII. 

En la primera mitad del siglo XVIII, Georg Friedrich Händel (1685-1759), desde su llegada en 1712 al país, es el más importante, destacable e influyente, siendo la cumbre del Barroco inglés y, junto con Bach, el más importante del Barroco tardío. 

Después de Händel, y ya siendo el ocaso nacional, a mediados del siglo XVIII destacan Thomas Augustine Arne (1710-78) y William Boyce (1711-79) poniendo el punto final al Barroco inglés.

Francia

El género se consolida con Jean-Baptiste Lully (1632-87), un italiano de nacimiento, que introduce la ópera en Francia, siendo el más importante compositor nacional del siglo XVII en ese país. También sobresale en el mismo siglo Marc Antoine Charpentier (1640-1703), siendo el máximo rival de Lully

Al cabo de los siglos XVII y XVIII, François Couperin (1668-1733) es el más importante, siendo una de las cumbres del Barroco francés. Louis Marchand (1669-1732) también destaca, teniendo en 1717 un duelo musical con Bach

Jean-Philippe Rameau (1683-1764) es, junto con Couperin, la cumbre barroca nacional y el cenit del género francés barroco en la primera mitad del siglo XVIII, siendo en los últimos años testigo del cambio del Barroco al Clasicismo en su país.

España

En España sobresalieron Gaspar Sanz, Juan Cabanilles, Antonio de Literes, el Padre Soler, Juan Hidalgo, Sebastián Durón, José Marín, José de Nebra, Francisco Corselli, José de Torres, Jaime Facco, Joaquín García y Tomás de Torrejón y Velasco.

Por entonces vivieron en España, donde compusieron la mayor parte de sus obras, los italianos Domenico Scarlatti y Luigi Boccherini

En las colonias españolas en América también hubo actividad musical, con compositores -como el milanés Roque Ceruti, cantantes, instrumentistas. Mucha de esta música aún se conserva y ejecuta.